sábado, 5 de enero de 2008

MACRI NO TIENE REMEDIO

Macri vetó una ley que había aprobado la Legislatura. La ley establecía la creación del Laboratorio Estatal de Producción de Medicamentos para la Ciudad. La iniciativa había sido aprobada por la Legislatura (con la oposición del macrismo) en la sesión del 29 de noviembre, en la que también se aprobaron los superpoderes que ahora tiene el macrismo para manejar los fondos destinados a arreglar escuelas. El objetivo del laboratorio era producir medicamentos a bajo costo para los sectores más desprotegidos.
Aunque el decreto de Macri dice que él comparte "el espíritu" con el que había sido promulgada la ley, la veta en su totalidad aduciendo que es irrealizable, cosa que no queda clara ya que funcionan en Buenos Aires talleres que llevan a cabo trabajos como el que haría ese laboratorio. No vayan a creer que esto tiene algo que ver con la ideología, ¿eh? Es totalmente casual que el macrismo se haya opuesto con fervor a que un laboratorio estatal produjera drogas que le dejan mucha plata a los laboratorios privados.
Otra de las barrabasadas de un gobierno que parece dispuesto a gobernar por decreto, a intervenir entidades de un modo autoritario y a vetar las leyes con las que no esté de acuerdo.

3 comentarios:

Jose dijo...

La aparicion de un laboratorio estatal es contrario al espirituo de la libre competencia. La compentencia hace q las empresas peleen por ofrecer mejor calidad y precios al consumidor. Es por eso q las empresas estatales tienden a ser poco efectivas. Antes q crear otra costosa empresa estatal es mejor ocuparse en atraer capital privado. Cuanto mas mejor.

Anónimo dijo...

Un comentario propio de macristas... Las empresas son lo mejor y el mercado solito se regula y es ruinosa cualquier intervención del Estado (sobre todo, a empresas tan humanitarias como suelen ser los laboratorios). Es mejor dejar al mercado que hacer medicamentos más baratos. ¿No pasó algo así en los '90? Ah, no, no se puede hablar de lo que pasó en los '90 porque Macri y los macristas se ponen en víctimas.
Dejemos que las empresas, en la libre competencia, se autorregulen, así nos va a ir fenómeno.
Las empresas quedan libres del temible Estado y las personas quedan presas de de las empresas. Es buenísimo. Así está la salud en nuestro país.
La educación también le trae un costo al Estado. Sería mejor suprimirla también o que bondadosas y humanitarias empresas se ocupen de ella, ¿no?
Estos pensamientos han demostrado ser efectivos muchísimas veces; por ejemplo, cuando... Bueno, en realidad nunca fueron efectivos.
Por suerte, el que escribió eso tiene platita para pagarle sus medicamentos a las empresas.
Creí que ya habíamos aprendido algo, pero se ve que alguna gente sigue apoyando la política que comenzó en el '76, la misma que representa Macri.
El blog está bueno, Mauricio. Lo que no está bueno es Buenos Aires así.

Rob.

JovenProfesional dijo...

Creo que la fábrica fue cerrada por la calidad de esos medicamentos, estos no podían curar a nadie.
Sin duda, que los laboratorios tienen precios elevados, que la gente no puede pagar, pero también es cierto que en los hospitales hay la mayoría de los medicamentos que se fabricaban en el laboratorio en su versión original.
Creo que las cosas no son ni blancas ni negras, hay un término medio, un gris.
Yo no me ocupo de criticar si no hago nada para ayudar a cambiar.
Seria muy bueno, tener un laboratorio del estado con la calidad adecuada para que sus medicamentos sanen a la gente.
También en ese sentido podríamos imitar a otros países, que toda la medicina es publica, donde un enfermo de clase baja, es atendido de la misma forma y por lo mismos médicos que uno de clase alta.
Si uno antes de hacer blogs negativos, investigase vería que hay países que tienen este sistema, tienen más población que nosotros y gastan tres veces menos que nosotros. ¿Entonces cual es el Problema?, vivimos en el país de las maravillas, o el de la reina Kristina o en la Monarquia K.
Creo que tenes tiempo para ayudar a cambiar, ayuda y seguro te van a ayudar. No hablo de política, sino de la gente que se queja.